image
 
pic
Artículos

Medioambiente

La gestión medioambiental en el sector de empresas de reparación de contenedores para el transporte marítimo
Artículo de Arantxa Ivars, responsable de Calidad y Medio Ambiente de Spanish Depot Service, publicado en Valencia Marítima y Veintepies.com el 27 de octubre de 2004
Arantxa Ivars, 27/10/2004

La sensibilidad ambiental de los ciudadanos crece día a día, y con ella crece también la exigencia de una mayor calidad en los recintos portuarios y su entorno urbano.

No es reciente el interés que despierta el cuidado por el medio ambiente (ya en el siglo XIX, Inglaterra promulgó las primeras leyes sobre contaminación y vertidos), pero es cierto que en estos últimos años han proliferado, de forma satisfactoria, toda una serie de tratados, directivas y normas que regulan y controlan el impacto humano, sobre todo su vertiente industrial, en el medio ambiente.

Actualmente existe en Europa una extensa legislación sobre la materia, que, al ser de obligada transposición a los estados miembros, afecta a España. Estas leyes tratan de “gestionar” a aquellas empresas u organizaciones que con su actividad puedan dañar de una u otra manera el medio ambiente.

Unas veces por convencimiento propio y otras por la presión de la opinión pública o de la legislación, las actividades industriales y empresariales se ven obligadas a incorporar tecnologías limpias y a poner medios para evitar el deterioro del ambiente.

Nuestra comunidad portuaria, no puede quedarse atrás y debe responder a dicha exigencia medioambiental, mediante el cumplimiento inedudible de los requisitos legislativos recogidos en la legislación vigente que les sean de aplicación, asi como la integración en sus procesos de un sistema de gestión, que promueva las buenas prácticas medioambientales en las distintas áreas de la empresa.

Identificar, analizar los riesgos y prevenir, resulta siempre más económico que subsanar las consecuencias negativas de una agresión medioambiental.

Los productos que importamos son identificados, documentados, declarados y despachados convenientemente cada vez que llegan a nuestro puerto. Sin embargo no somos muy exigentes a la hora de recuperar nuestro contenedor una vez “vaciado” en los almacenes del receptor de la mercancía.

Nos encontramos en numerosas ocasiones con restos “desconocidos” en manos poco experimentadas en el tratamiento de residuos y nada autorizadas para su gestión, lo que deriva casi siempre en una agresión a nuestro medio.

Más preocupante si cabe es el caso de los contenedores posicionados vacíos en nuestro puerto, procedentes en algunos casos de países que se “quitan el problema de encima” y en otros, de lugares que no saben siquiera que existe ese problema.

En cualquiera de ambos casos los residuos aparecen entre nosotros como los “sin papeles” nada sabemos de su origen y menos de su condición.

La falta de información, lleva a que en muchas ocasiones se realicen limpiezas del interior del contenedor inadecuadas respecto del tipo de mercancía que han transportado, situación que puede alterar la calidad de futuras cargas.

Cabe plantearse ¿Para qué sufrir riesgos inecesarios? “Prevenir es más eficaz que corregir” ¿Por qué no asumir una solución consensuada a dicho problema y de ese modo evitar el deterioro del medio que nos rodea y de paso las sanciones administrativas y penales por incumplimiento de la legislación vigente (Medio Ambiente, RID, ADR, Seguridad de los trabajadores, etc...)? Basta con querer hacer las cosas bien, puesto que la solución al problema es fácil.

En primer lugar tener conciencia del problema y establecer los sistemas de control necesarios dentro de nuestras empresas. En segundo lugar la información. Información sobre los residuos e información a quién los debe manipular para que adecue sus procedimientos.

El medio ambiente hay que considerarlo como un “bien público” del que tiene que hacerse responsable el conjunto de la sociedad

image
image
000174966